Organizaciones políticas oficialistas convocaron para este lunes 23 de marzo de 2026 una gran marcha en las calles de Caracas, con el objetivo central de exigir el levantamiento total de las sanciones internacionales impuestas a Venezuela, según reportaron medios digitales y redes sociales oficialistas. La movilización, que se desarrolla en el contexto de una reciente flexibilización de medidas por parte del gobierno del presidente Donald Trump hacia la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), busca demostrar el respaldo popular a la gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez y presionar por el fin completo del bloqueo económico.

El llamado a la movilización fue difundido ampliamente a través de cuentas oficialistas en Instagram, donde se publicaron imágenes y videos con consignas como 'Pueblo movilizado en las calles de Caracas este #23Mar, porque su voluntad no se detiene'. Según estas fuentes, los participantes saldrían 'con alegría y determinación' para exigir 'el levantamiento total de las sanciones a Venezuela'. La convocatoria coincide con reportes de que el gobierno del presidente Donald Trump ha relajado algunas sanciones para permitir que empresas energéticas estadounidenses negocien con PDVSA, según informó Radio Miraflores y el portal Mundo UR.

Las sanciones internacionales, particularmente las impuestas por Estados Unidos desde 2017, han sido un factor determinante en la crisis económica venezolana, afectando severamente la capacidad del país para exportar petróleo y acceder a mercados financieros. La administración del presidente Donald Trump había mantenido una postura dura hacia el gobierno venezolano durante su primer mandato, pero desde su retorno a la presidencia en enero de 2025 ha mostrado cierta flexibilidad, especialmente tras el arresto del exmandatario Nicolás Maduro en enero de 2026 y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.

Mientras se desarrollaba la convocatoria a la marcha, la presidenta encargada Delcy Rodríguez realizaba actividades oficiales separadas, incluyendo la entrega de espacios rehabilitados del Cementerio General del Sur en la parroquia Santa Rosalía de Caracas. En declaraciones recogidas en video, Rodríguez destacó que 'la paz y la tranquilidad constituyen la decisión firme que ha tomado el pueblo venezolano como nación', subrayando que este compromiso 'se refleja en la implementación' de políticas gubernamentales. Estas actividades simultáneas muestran la normalización de las funciones de Rodríguez al frente del ejecutivo.

En contraste con la narrativa oficial actual, algunas publicaciones en redes sociales continuaban mencionando al exmandatario Nicolás Maduro —actualmente detenido—, incluyendo un mensaje que afirmaba 'Venezuela emite un mensaje de fuerza al mundo y el Presidente @nicolasmaduro lo ratifica con el signo de la victoria'. Estas publicaciones, que parecen ser recicladas o desactualizadas, no corresponden a la realidad política actual donde Maduro se encuentra fuera de funciones y bajo arresto desde enero de 2026, sin capacidad para realizar declaraciones públicas o dirigir acciones gubernamentales.

La marcha del 23 de marzo representa la primera gran movilización callejera convocada por el chavismo desde que Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada. Según DW, que reportó específicamente sobre 'Chavismo marcha en Caracas para exigir fin de sanciones', el evento busca capitalizar el momento político actual, donde la flexibilización de sanciones por parte de EE.UU. crea expectativas de mayor apertura económica. Las imágenes difundidas muestran concentraciones en puntos estratégicos de la capital, aunque no se han proporcionado estimaciones oficiales de asistencia.

El impacto potencial de la movilización trasciende lo simbólico, ya que ocurre en un contexto de negociaciones tácitas entre Caracas y Washington. La relajación de sanciones a PDVSA reportada por Radio Miraflores —que indicó que 'EE.UU. relaja sanciones a PDVSA para invertir en crudo venezolano'— y confirmada por Mundo UR —que señaló que 'Trump suaviza sanciones para que energéticas de EE.UU. negocien con la venezolana Pdvsa'— sugiere un deshielo gradual en las relaciones bilaterales. Esta flexibilización limitada podría representar una prueba para el gobierno de Rodríguez antes de considerar levantamientos más amplios.

Las perspectivas inmediatas apuntan a que la marcha servirá como demostración de fuerza interna del chavismo en transición, mientras el gobierno de Rodríguez busca consolidar su legitimidad tanto nacional como internacionalmente. El éxito de la convocatoria podría influir en futuras rondas de negociación sobre sanciones, particularmente si Washington interpreta la movilización como evidencia de estabilidad política bajo el nuevo liderazgo. Sin embargo, el levantamiento completo de sanciones —objetivo central de la protesta— dependerá de avances sustanciales en reformas económicas y electorales, así como del curso que tome la relación entre la administración Rodríguez y el gobierno del presidente Donald Trump en los próximos meses.