El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este miércoles una licencia general que autoriza a empresas estadounidenses a realizar operaciones comerciales directamente con Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA). La reacción del mercado fue inmediata: el bono global de Venezuela con vencimiento en 2031 subió 1,75 centavos hasta ubicarse en 50,25 centavos por dólar, mientras que el bono PDVSA 2027 sumó 1,85 centavos para cerrar en 35,35 centavos.

El mayor giro petrolero en siete años

La medida representa el cambio más significativo en la política petrolera de Estados Unidos hacia Venezuela desde 2019, cuando la primera administración Trump impuso sanciones contra PDVSA como parte de su estrategia de "máxima presión" contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El contexto geopolítico explica la urgencia: los precios del petróleo superan los $110 por barril debido al conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, y Washington busca desesperadamente fuentes alternativas de suministro energético. Venezuela, con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, se convierte en una pieza clave del tablero.

¿Qué cambia en la práctica?

A partir de ahora, las empresas estadounidenses pueden comprar petróleo venezolano directamente. Sin embargo, la licencia establece controles estrictos: el flujo de efectivo será administrado a través de cuentas especiales supervisadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Además, se mantiene la prohibición de realizar transacciones con Rusia, Irán, Cuba, Corea del Norte y ciertas entidades chinas vinculadas al régimen anterior.

Críticas a la medida

La decisión no está exenta de controversia. Sectores críticos argumentan que la política premia a un gobierno liderado por figuras leales a Maduro, mientras los trabajadores venezolanos ganan en promedio unos $160 mensuales y la inflación anual supera el 600%. Organizaciones de derechos humanos señalan que la represión política continúa, pese a algunas liberaciones de presos políticos en meses recientes.

La producción que fue y la que viene

Venezuela posee las mayores reservas declaradas de crudo del planeta. Sin embargo, la producción cayó de 3,5 millones de barriles diarios en 1999 a menos de 400.000 en 2020, resultado de años de desinversión, corrupción y sanciones internacionales. Desde la captura de Maduro, la producción ha venido subiendo gradualmente, y analistas esperan que el levantamiento de sanciones acelere esa recuperación.

"You've just added an additional reason for investors to be optimistic about Venezuela." — Jeff Grills, Aegon Asset Management